jueves, octubre 13, 2005

La nueva droga que aqueja a la sociedad cordobesa: "la fana"

El no poder comer cuando tenemos hambre, el no poder abrigarnos cuando tenemos frío son situaciones no deseadas, pero que para muchos niños de la ciudad de Córdoba son una costumbre. Ahora, ¿Dónde consiguen calmar esas necesidades tan básicas? Lamentablemente, la respuesta a esto es la siguiente: en la inhalación de pegamento para calzados. Eso es la “fana”. Esta nueva droga tiene efectos alucinógenos, que trasladan a los niños de la calle a otra realidad menos dura de la que viven día a día, además de quitarles el hambre, el frío o el sueño. Desde que la Argentina entró en crisis en el 2001, las drogas de consumo más común como la cocaína y la marihuana aumentaron su precio, por lo que ya no eran accesibles para todos sus consumidores, hecho por el cual debieron “refugiarse” en otras sustancias. En este caso, el “habitué” de la fana es el niño de 5 años en adelante, cuya adicción se hace cada vez mayor, al punto en que limpian vidrios en la calle durante todo el día para hacer 15 pesos y comprar dos tarros de pegamento. Como es de imaginar, las consecuencias de la fana son drásticas: pérdida de neuronas, inconvenientes físicos, hepáticos, respiratorios, complicaciones en los embarazos, muerte súbita por inhalación, etcétera. De este modo, si no se hace nada para revertir esta situación, el panorama social se oscurece cada vez más: por un lado, niños que crecen “quemando neuronas” es igual a menos potencial para el futuro crecimiento comunitario; por otro, esos hombres del mañana se enfrentarán a un mundo, para ellos, incomprensible, lleno de dolor, desigualdad e injusticias.
Evangelina Trossi