jueves, noviembre 03, 2005

Todo un circo a horas de la Cumbre de las Américas

A un día de la Cumbre de las Américas, que se celebrará en Mar del Plata, Argentina, y a horas de la llegada de los presidentes de otras naciones a nuestro país, las cosas parecen haberse tornado insostenibles. Y es que da la sensación de que nos comportamos como el perro cuando viene visita y no hace su gracia, perdón, me equivoqué, nosotros hacemos nuestra gracia: quemando trenes, por ejemplo. No es que debamos mantener cierta imagen que no nos identifique, sino que, por una cuestión de civilización, sería “adecuado” no mostrarle al mundo, en plena reunión “americana”, la cantidad de problemas que tenemos (¿O sí?), si para eso tuvieron todo el año. Pasa que la cuestión del debate está en saber si determinados hechos fueron intencionales o no. Muchos dicen que los desastres acaecidos en las últimas horas fueron provocados por la oposición del actual gobierno para mostrar lo mal que gestiona el país el presidente Kirchner y su gabinete, otros dicen que simplemente fue la reacción de un pueblo cansado del manoseo gubernamental. Otros, en cambio, le echan la culpa a George Bush, y no es que el mandatario estadounidense sea un santo, pero ¿Qué tiene que ver él en todo esto? Mucho, nada, poco, algo... La incertidumbre de los manifestantes, de los opositores, de los agentes “yanquis”, atentos ante cualquier señal de terrorismo dentro de sus tanques ocultos en Mar del Plata, y del mismo pueblo argentino, hacen a un cóctel difícil de obviar. Reflexionemos y esperemos a ver qué pasa cuando el hecho se consuma, antes de especular e incendiar, apedrear y saquear todo lo que se nos cruce, así podremos tener el debido derecho de réplica
Balverdi, Natalia